Fabián Heredia, funcionario del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias, viajará por primera vez al extranjero para capacitarse y colaborar en el ensamblaje de cables especializados para el experimento ATLAS, uno de los proyectos más importantes de la física de partículas a nivel mundial.

Desde la parte alta de Coquimbo hasta uno de los laboratorios científicos más importantes del planeta. Ese será el recorrido que realizará Fabián Heredia, auxiliar técnico del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Serena, quien fue seleccionado para viajar a Suiza y participar durante cuatro meses en trabajos vinculados al experimento ATLAS del Gran Colisionador de Hadrones.
Heredia lleva 21 años trabajando en los laboratorios de la universidad, apoyando a académicos y estudiantes en la construcción, adaptación y reparación de distintos dispositivos utilizados en experimentos. Un trabajo silencioso, pero fundamental, que hoy le abre una oportunidad que hasta hace poco parecía lejana.
“Me sentí muy honrado cuando el profesor Orlando Soto conversó conmigo y me habló de la posibilidad. Para un funcionario viajar a Europa parecía algo muy lejano”, comenta Heredia, quien el próximo 23 de marzo emprenderá su primer viaje fuera de Chile rumbo a Ginebra, donde se ubica el laboratorio del CERN.
La invitación surgió luego de que el académico del Departamento de Física, el Dr. Orlando Soto —quien junto al Dr. Pablo Ulloa participan en el proyecto ATLAS— buscara técnicos capaces de trabajar con cables de señal altamente especializados, necesarios para la actualización del experimento.

Antes de tomar la decisión, el investigador puso a prueba las habilidades de Heredia. El desafío era complejo: soldar conectores microscópicos utilizando un microscopio. “Era algo que nunca había hecho. Son piezas diminutas, del porte de la cabeza de un alfiler, con varias patitas que hay que soldar con mucha precisión”, recuerda.
A pesar de la dificultad, Heredia logró resolver la tarea con rapidez. “Era como enhebrar una aguja dentro de algo muy pequeño, pero al otro día lo hice en menos de media hora”, relata.
Ese desempeño fue clave para que el académico lo integrara al equipo que viajará al CERN. Según explica el Dr. Soto, el experimento ATLAS está en proceso de actualización para operar con mayor luminosidad, es decir, con un mayor número de colisiones de partículas por segundo. Para ello, se requiere instalar un sistema de monitoreo que implica fabricar alrededor de 4.000 cables especializados.
“Son cables de señal con requerimientos muy específicos, que deben construirse en un tiempo acotado. Fabián demostró que puede trabajar con circuitos extremadamente pequeños, con cuidado y de manera metódica”, explica el investigador.
Durante su estadía en Suiza, el técnico de la Universidad de La Serena no solo participará en la fabricación de estos cables, sino también en su instalación dentro del experimento, a más de 100 metros bajo tierra.

Para el académico, esta experiencia también tiene un valor estratégico para la universidad y la región. “Es muy escasa la oportunidad de entrenar a alguien en la fabricación de cientos o miles de cables de señal de este tipo. Cuando alguien adquiere esa experiencia, se convierte en un especialista que después puede apoyar futuros desarrollos tecnológicos”, señala Soto.
La noticia también ha tenido un impacto especial en su entorno más cercano. Heredia vive en la parte alta de Coquimbo y cuenta que la oportunidad ha sido celebrada tanto por su familia como por sus vecinos.
“Tengo dos hijos. El mayor entiende de qué se trata el experimento y está muy contento. El menor me dijo que le va a dar pena que me vaya tanto tiempo”, cuenta.
Su pareja también lo apoya completamente en esta nueva etapa, al igual que sus compañeros de trabajo y autoridades de la facultad. “He sentido mucho cariño de todos, desde el decano hasta mis colegas. Incluso mis vecinos me felicitan”, dice.
El viaje, que se extenderá hasta el 23 de julio, será financiado por el Instituto Milenio SAPHIR, del que la Universidad de La Serena forma parte. Esta iniciativa ya ha permitido que estudiantes realicen estadías de formación en el CERN, y ahora se suma el caso de un funcionario técnico de la casa de estudios.
Para Heredia, la oportunidad representa mucho más que una capacitación técnica. “Nunca había salido del país. Cuando me confirmaron el viaje, sentí como una cosa en el estómago, entre nervios y emoción”, confiesa.
En pocos días, ese nerviosismo se transformará en un salto que lo llevará desde los laboratorios de la Universidad de La Serena hasta el corazón de uno de los experimentos científicos más importantes del mundo. Una historia que demuestra cómo el talento y la dedicación también pueden abrir puertas inesperadas.
