Vicente López, estudiante del Colegio Leonardo da Vinci de Coquimbo y participante del proyecto OCRE de la Facultad de Ciencias de la USerena, implementó la academia “Dark Sky”, iniciativa que promueve la robótica, la astronomía y el pensamiento crítico en estudiantes de enseñanza básica y media.

Acercar la ciencia a estudiantes desde etapas tempranas y despertar vocaciones científicas fue el motor que impulsó a Vicente López, alumno de cuarto medio, a desarrollar una iniciativa que hoy ya es una realidad en su establecimiento.
El joven resultó ganador de un concurso nacional impulsado por el comité conjunto entre el Observatorio Europeo Austral (ESO) y el Gobierno de Chile, lo que le permitió adjudicar financiamiento para implementar su proyecto “Dark Sky”, una academia científica escolar centrada en robótica y astronomía.
Según explicó, la iniciativa “trata de acercar la ciencia y el pensamiento crítico a los estudiantes, inspirarlos a tomar carreras científicas y facilitar el acceso a este tipo de recursos, que muchas veces son limitados”. Actualmente, el proyecto ya está en marcha y beneficia a más de 20 estudiantes, desde séptimo básico a cuarto medio.
La academia contempla clases prácticas de robótica combinadas con contenidos de astronomía, además de salidas pedagógicas y la adquisición de equipamiento. En esa línea, el estudiante detalló que el espacio también promueve “el desarrollo del pensamiento crítico, el instinto científico y el buen uso de la tecnología”.

Un proceso marcado por la perseverancia
El camino para concretar este proyecto no fue inmediato. La idea surgió luego de que Vicente conociera la convocatoria, instancia a la que postuló en más de una ocasión.
“Al principio me pareció casi imposible, pero seguí intentando. El año pasado logré postular y este año me avisaron que había ganado, así que estoy muy contento de poder aportar la ciencia a mi colegio”, relató.
Su interés por la ciencia, sin embargo, comenzó varios años antes. Desde primero medio participa en el proyecto Observatorio Científico Regional Escolar (OCRE) de la Facultad de Ciencias de la Universidad de La Serena, experiencia que, según cuenta, ha sido clave en su desarrollo.
“Ha sido muy significativo para mí participar en congresos, conocer a otros estudiantes y profesores. Me permitió inspirarme y también mostrar lo que hago”, comentó.
El impulso del proyecto OCRE
El proyecto OCRE busca vincular a estudiantes de enseñanza media con futuros profesores de Pedagogía en Matemáticas y Física de la USerena, promoviendo el desarrollo de investigación escolar a partir de datos reales.
El académico del Departamento de Física y coordinador de la iniciativa, Mg. Luis Tamblay, explicó que el objetivo es “motivar la ciencia en estudiantes mediante mediciones de parámetros de estaciones meteorológicas y la construcción de reportes, con apoyo de estudiantes de Pedagogía que acompañan todo el proceso”.
Sobre Vicente, destacó su compromiso desde los primeros años. “Se ha caracterizado por entregar más de lo esperado. Ya en segundo medio trabajaba con Python para automatizar la descarga de datos, algo poco común a esa edad”, indicó.
Asimismo, valoró que el estudiante haya impulsado nuevas instancias de colaboración. “Nos planteó la posibilidad de trabajar con un astrónomo, y así se sumó el Dr. Erich Wenderoth, quien hoy apoya el trabajo que está desarrollando en el colegio”, agregó.
Un logro que impacta a la comunidad educativa
Desde el Colegio Leonardo da Vinci, su directora, Alejandra Román, valoró el logro como un reflejo del sello institucional.
“Es un orgullo que estudiantes como Vicente sean perseverantes y lleven sus ideas a este nivel. Para nosotros es fundamental fomentar el interés por la ciencia, y que él quiera compartir sus aprendizajes e implementar una academia tiene un valor enorme”, señaló.
En tanto, su profesor de Matemática y Física, Franco González, destacó que el proceso estuvo marcado por la motivación del propio estudiante. “OCRE abrió una puerta, pero fue Vicente quien tomó esto como una misión personal: acercar la ciencia a otros estudiantes”, explicó.
El docente añadió que este tipo de experiencias evidencian la importancia del vínculo entre establecimientos educacionales y la educación superior. “Las conexiones con universidades pueden cambiar la vida de los estudiantes y abrir oportunidades reales de desarrollo”, sostuvo.
Proyección y futuro
Actualmente, la academia “Dark Sky” ya se encuentra en funcionamiento, con estudiantes inscritos a través de una convocatoria interna del establecimiento.
Pensando en su futuro, Vicente proyecta continuar en el ámbito científico, particularmente en el área de la ingeniería. “Me gustaría estudiar ingeniería electrónica, pero también me interesa el lado más emprendedor”, comentó.
En esa línea, adelantó que uno de sus objetivos es ampliar el alcance de su iniciativa. “Me gustaría crear una academia online de robótica para que más estudiantes puedan acceder desde cualquier parte del país”, concluyó.



